El creciente interés por Cardales ya se refleja en la llegada de nuevos desarrollos e inversiones. Durante el último año, la zona amplió su oferta con proyectos gastronómicos, propuestas de enoturismo, colegios bilingües y emprendimientos asociados al deporte y al estilo de vida premium, factores que impulsan su valorización y atractivo inmobiliario.
Durante más de dos décadas, el mercado inmobiliario premium de la zona norte del Gran Buenos Aires pareció inmutable, con Pilar y Escobar concentrando la demanda de familias e inversores que buscaban espacios verdes, seguridad y calidad de vida fuera de la Capital. Sin embargo, la dinámica del mercado empezó a cambiar.
A pocos minutos del histórico kilómetro 50 surge una nueva tendencia que redefine el lujo suburbano: proyectos de menor densidad, rodeados de naturaleza, con amenities de estilo rural y una propuesta más ligada al bienestar que al country tradicional. En ese escenario en redefinición, Cardales se posiciona como uno de los corredores con mayor proyección de la zona norte.
Según Gonzalo Sánchez Zinny, gerente general de Ayres Desarrollos, "la gente ya no busca solo cercanía. Busca tiempo, naturaleza, espacios amplios y experiencias más genuinas". La desarrolladora lanzó recientemente Ayres de Cardales, un proyecto de 170 hectáreas con 296 lotes de grandes dimensiones, ubicado a minutos de la Panamericana y a 70 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.
Lejos del esquema tradicional de barrio cerrado, Ayres de Cardales busca recuperar la lógica de la vida de campo desde una mirada contemporánea: menos asfalto, más espacios verdes y sectores pensados para la reconexión con el entorno.
Diseñado por el estudio de arquitectura BMA, el proyecto tiene lotes de un promedio de 2.600 m2, con una densidad sensiblemente menor a la mayoría de los desarrollos de la zona norte. El 53% del masterplan está compuesto por espacios comunes y áreas verdes.
Sánchez Zinny explica: "La propuesta apunta a quienes valoran la vida de campo natural, con muy buena conectividad y servicios diferenciales". Actualmente el valor de los lotes va de u$s120.000 a u$s200.000, con las unidades premium de casi 4.000 m2 alcanzando los valores más altos.
Vista aérea del ingreso a Ayres de Cardales
Históricamente asociado a la segunda vivienda, el perfil del comprador cambió sustancialmente después de la pandemia. Hoy, buena parte de la demanda proviene de familias que buscan un estilo de vida más relajado y de personas de entre 55 y 65 años que planean su retiro conectadas con la naturaleza, sin resignar infraestructura ni accesibilidad.
Sánchez Zinny agrega: "Muchos compradores imaginan el proyecto como un espacio de encuentro familiar y comunitario. Hay una búsqueda cada vez más fuerte de bienestar y calidad de vida". La respuesta del mercado fue positiva: ya se vendió el 40% de la primera etapa, con mayor demanda en los lotes que superan los 3.000 m2.
Uno de los mayores diferenciales del proyecto es su impronta de estilo de vida, más cercana a una estancia premium que a un country tradicional. Ayres de Cardales contará con laguna, senderos ecuestres, caballerizas, huerta orgánica, horno de barro comunitario, clubhouse y espacios deportivos integrados al paisaje natural.
La desarrolladora priorizó el diseño arquitectónico y paisajístico como parte central de la experiencia del proyecto. La reconocida paisajista Verónica Saguier está a cargo del paisajismo, con un uso predominante de especies nativas y diseños que buscan intervenir lo menos posible el ecosistema existente. "La idea es trabajar con lo que ya existe, en lugar de imponer paisajes artificiales", señala Saguier. Estudios de arquitectura de trayectoria, como el de Ricardo Pereyra Iraola, desarrollarán viviendas integradas al entorno natural.
El director comercial Javier Brea asegura: "Creamos un producto totalmente distinto a la oferta actual del mercado. En Cardales apostamos a la vida de campo con lujo natural". La primera etapa se completa a fin de año, con expensas estimadas desde $500.000.
El interés de desarrolladores e inversores por el crecimiento de Cardales se intensificó. En el último año, la zona sumó propuestas gastronómicas, proyectos de enoturismo, colegios bilingües y emprendimientos vinculados al deporte y al estilo de vida premium.
Entre las iniciativas más destacadas se encuentran la Estancia La Vigil, el centro de alto rendimiento de la Unión Argentina de Rugby (UAR) y haras de perfil exclusivo como Montana Farm. También avanza la infraestructura de la zona, con obras como el ensanche de la ruta 4 y mejoras en la conectividad de las rutas 9 y 6, que fortalecen el acceso a todo el corredor norte.
Un factor clave del mercado residencial es la cercanía a grandes compañías como Tenaris, Toyota, Honda, Axion, Pan American Energy y Mercedes-Benz, que impulsan la demanda de vivienda de calidad en la región.
Con lotes amplios, baja densidad y una propuesta centrada en el bienestar, la naturaleza y la comunidad, Ayres de Cardales capitaliza una tendencia que redefine el real estate premium: vivir en el campo sin resignar la conexión con la ciudad.
Fuente: Informe Construcción